jueves, 25 de febrero de 2010

otro camino para entender el presente

extraños otra vez
como en la calle

dos miradas
un instante de complicidad

el hilo interminable de zapatos de tacón
pantalones y saliva seca

el sol me mira con su ojo de fuego
y me quema también bajo la piel

las rodillas tarde,
los hombros abajo

cachetadas de tierra sucia
que no me despiertan

un juego sin contrincantes
en un tiempo demasiado corto

1 comentario:

  1. Jugar solo tiene sus ventajas, el silencio nunca traiciona...

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