viernes, 17 de mayo de 2013
martes, 14 de mayo de 2013
desaparecer
todos queremos
desaparecer
el tiempo nos borra
los recuerdos
y las ganas
vamos a desaparecer
en un borrón de sol
como la lluvia
y la basura
desaparecer
el tiempo nos borra
los recuerdos
y las ganas
vamos a desaparecer
en un borrón de sol
como la lluvia
y la basura
viernes, 10 de mayo de 2013
día de la madre
Hoy me voy pa mi pueblito de pescadores preferido en el mundo a pasar el dia de las madres con mi mamá. Que tal?
viernes, 3 de mayo de 2013
martes, 30 de abril de 2013
blog
leves como los hipopátamos
foto cortesía de mcb
Es raro cómo un espacio que nace siendo íntimo de repente se te hace como una vitrina donde no sabes qué colocar. Como si la forma amorfa del principio lo permitiese todo y a medida que se moldea se haga cada vez más ajeno a lo que comenzó siendo una ilusión.
También es que a mi se me han ido rodando todas las ilusiones. Por mi vida han pasado vendavales que han arrasado más de lo que he sabido sujetar.
Yo pensaba que hablar de esas muertes, de los incendios, de las luchas y los fracasos bastaba.
Y de hecho, basta.
Pero el espacio que está lleno, está también vacío de la verdad. Talvez porque la verdad misma está vacía.
Talvez poruqe mis manos son demasiado pequeñas y no pueden sujetar nada.
jueves, 25 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
yogini
una mujer intentando trascender
Yo soy una yogini, es decir una persona que intenta comprender y aceptar la vida a través de la práctica de ciertos ejercicios que por su complejidad impiden que la mente se vaya por las ramas y te mantienen anclado en el momento presente de la realidad para no tener que caerte o partirte el cuello.
En el pasado, es decir hace unos cinco mil años cuando un grupo de indios de la india (no confundir con los indios de las américas a quienes nombraron indios los europeos por despistados) decidieron que no bastaba con calarse el calor y la humedad horrenda del verano indio para trascender y decidieron agregarle unos ejercicios a la cosa para ponérselo mas difícil a aquellas personas que pretendiesen comprender la vida.
Los yogis entonces se pusieron flaquísimos, porque con ese calor y la sudadera más la camita comodísima de clavos en la que se acostaban todas las noches, gastaban un horror de calorías. No eran en definitiva nada parecidos a los indios americanos que se recostaban en sus chinchorros hechos de paja y se fumaban un pito de marihuana o se masticaban unas hojitas de coca para alcanzar a comprender el cosmos.
Bueno como decía, estos yogis pusieron de moda entre los hombres de buena fe, el contorsionarse, el ayunar y el incómodo no-dormir en camas de clavos para trascender, y las mujeres que practicaban estas cosas se denominaron yoginis. No eran muchas, claro porque para variar eso era cosa de hombres que no tenian nada más interesante que hacer en la vida y que además no tenían que estar con un muchachito pegado en una teta y corriendo detrás del otro ni gritándole al gandul de la cama de clavos para que se levantase y se fuese a trabajar y se convirtiese en una persona productiva.
Las mujeres en realidad lo tenían fácil en esos tiempos. No necesitaban comprender el cosmos. Lo que necesitaban era descansar.
En estos tiempos modernos es que la cosa se nos ha puesto fea puesto que además de tener al muchachito pegado en la teta y correr detrás del otro (o los otros) además hay que entender el cosmos y estar flacas como yoginis y seguir gritándole al gandul de la cama -que ya no es de clavos- para que suelte el ipad y se vaya a trabajar.
Les ha quedado claro?
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