miércoles, 10 de octubre de 2012

lunes, 8 de octubre de 2012

sin titulo de la entrada

Esta visto.

dios no está

mahoma es racista

y la virgen no escucha

o esta muerta

y ni siquiera es virgen.


los muertos no escuchan

los muertos son polvo.


viernes, 5 de octubre de 2012

invocaciones


los tres poderes:
Ejecutivo, lesgilativo y judicial
whatever, chiste malo.

Como algunos sabrán y otros no, este domingo son las elecciones Venezolanas.

Una oportunidad que aparece sólo cada seis años para salir del loco que los gobierna.

Desde la cuna del imperialismo capitalista, yo invoco a todos los poderes espirituales que existen, please help them, please help, please help, please help.

Santísima Trinidad: Ayúdanos
Angeles del cielo: ayúdenos
A Cristo crucificado: ayúdanos
Niño Jesús bendito: ayúdanos
A San Miguel Arcángel: ayúdanos
A la Virgen Maria: ayúdanos
A la pobre Maria Magdalena tan vilipendiada: ayúdanos
A San José protector de los arquitectos y del niño Jesús: ayúdanos
A Buddha querido mio con tu paciencia y sabiduría: ayúdanos
A Babaloo Aye: ayúdanos
A Yemayá: ayúdanos
A Santa Bárbara bendita: ayúdanos
A San Pedro y San Pablo: ayúdenos
A María Lionza, desde tu danta: ayúdanos
A Krishna con todos esos brazos: ayúdanos
A Yahvé, A Jehová, Allah, o como sea que te llames, please; ayúdanos
A Mahoma el profeta: ayúdanos
A Santa Teresita del niño Jesús: ayúdanos
A Santa Teresa de Avila: ayúdanos
A Santa Teresa de Calcutta: ayúdanos
Al Señor papa Venerable Juan Pablo II que luchaste contra el comunismo: tu sabes, ayúdanos
A Santa Tecla del bikini verde, si existes: ayúdanos
Angeles del cielo: ayúdenos
A los mártires anónimos y olvidados, escúchenos y ayúdenos.
Al Venerable José Gregorio Hernández, no lo cures, no lo cures, tan sólo intercede por nosotros, o cúralo pues ok, tu que eres bueno, pero que pierda.

miércoles, 3 de octubre de 2012

seriedad


clown en el Maryland Reinassance Festival
foto cortesía de TS

Creo que la mayor parte de mis problemas en la vida se deben a mi seriedad.

O a mi incapacidad para ver las cosas, las relaciones, de otro modo que no sea serio.

No es que no sepa entender una broma o un chiste o capaz de hacerlos, claro que si. Si es que me la paso de chiste en chiste.

Pero los chistes son sólo palabras. En el fondo yo soy seria con todo. Todo lo hago con seriedad y para mi propia sorpresa, con respeto.

Aunque ya no creo en muchas cosas y he perdido la fe y la mayor parte del tiempo creo que la vida es absurda, siempre, siempre trato a todo el mundo con absoluto respeto.

Tontamente por cierto, no recibo la misma cortesía por parte de los demás y alli radica mi confusión pienso yo.

Este no entender. El dolor de sentirme separada. La paranoia de creer que todos saben algo que yo no sé.

La gente en general, no se toma la vida con la misma seriedad que yo. Eso es todo.

Soy como una vieja amargueta que no entiende nada.

Ah, pobre de mi. Me voy a quedar sola para siempre.

JA.

viernes, 28 de septiembre de 2012

periódico de ayer

Ultimamente ando como obsesionada con Hector Lavoe. Un personaje trágico sin duda. Rodeado de misterio, de excesos, de abusos, de fama. A mi me pasa asi. Me osbesiono con las cosas, con los personajes. Les saco el jugo hasta que me harto de ellos porque no hay nada mas que pueda aprender, o saber.

Lo lindo es que de la salsa no me canso nunca, asi que sacúde doble-feo y a bailar, que es viernes.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

permiso, por favor


una hermosa calavera de la
colección del 2012

Las diminutas mujeres que delicadamente tomamos el transporte público cada mañana para llegar a nuestras grises oficinas-vidas nos enfrentamos diariamente, no sólo al machismo generalizado que concluyó hace siglos que no servimos mas que para ponernos un lacito en la cabeza, si no que definitivamente piensa que tampoco ocupamos espacio en el universo.

Yo me divierto bastante mientras observo la fauna y flora que habita en esos no lugares, por espacios temporales tan cortos, pero que funcionan perfectamente como laboratorios transeúntes de mis vagas teorías sociales. Además de indignarme feministamente por el abuso espacial de los machos claro está.

Siempre me enamoro en el metro. Aveces, (casi nunca), de algún especímen que se destaca por sus proporciones áureas y sus colores primaverales u otoñales. Esos amores duran poco minutos y por lo general una corta perseguidilla hasta ver que mi amado instantáneo se dirige a algún lugar que no tiene nada que ver con mi destino. Otras veces me enamoro de los altísimos. Me encantan los altísimos. Esos no saben cómo adaptar su enorme estructura al resto de los promedios-pigmeos y están siempre pendientes de quitarse de en medio o de no darse un cabezazo contra algo.

Pero los que más me divierten son los abusivos callados. De los ruidosos que van con sus audífonos a todo volúmen con su tuqui-tuqui, huyo despavorida y neuróticamente hasta el siguiente vagón. A los abusivos callados los persigo hasta fastidiarles un poquito la mañana y de paso divertirme unos instantes.

De la aglomeración humana que suele suceder a las puertas de los trenes subterráneos a las horas pico, lo más destacable es que delante de la aglomeración están por lo general los machos con sus uniformes encorbatados de colores aburridos y sus maletines o bolsos, los cuales olvidando toda regla de conducta caballerosa se apiñonan delante de las mujeres que tímidamente nos ponemos detrás para evitar algún empujón o roce no deseado. Lo más fastidioso de estos seres aburridos es que una vez que triunfantes entran en el vagón, se quedan parados en medio del pasillo como si no quedase nadie más detrás de ellos.

Con esos es que me divierto yo especialmente.

De mi incansable observación del comportamiento humano mañanero, casi siempre escojo al que va más apurado y casi me lleva por delante en las escaleras, o al que ya me ha tropezado previamente bajándose del autobús. A esos los persigo discretamente, me sitúo detrás y justo en el momento en que las puertas se abren, y salen los usuarios que se bajan en la estación, me cuelo delante de ellos para amargarles su entrada triunfal. Inmediatamente después me hago la boba y pillo dónde se van a sentar, si es que hay espacio, y me siento al lado suyo, tropezándolos todos con mi cartera y mi sempiterno bolso de yoga, y pidiendo disculpas tímidamente, o espero que se sitúen en el pasillo y les abarco su espacio personal con una sonrisita inocente que dice permiso, por favor, necesito pasar al otro lado, y los vuelvo a tropezar.

Me encanta amargale la vida a los señores aburridos con corbata. Aunque tan sólo sea por un par de segundos.

viernes, 21 de septiembre de 2012

reaccionar


una cabra que rerspira
foto cortesía de mcb

El aire ha sido pesado desde siempre.

Desde las noches inmóviles de peleas contras las piedras grises e imaginarias que le aplastaban el pecho.

Pelear por un grito. Por una bocanada de aire.

Aveces el vómito inundaba la garganta con su tos seca y se ahogaba.

Ahogarse era como abrirle la puerta a la muerte y mirarla de frente. Pelear contra las paredes para abrir una bocanada de aire.

Cuando el aire vuelve, el tiempo regresa lentamente a ordenarlo todo con su inevitable tranquilidad.

Vuelven las palabras, un té caliente. Las alfombras permanecen en su sitio.

Nada se ha movido. Todo está en su sitio.

Las telarañas nos recuerdan que nada se ha movido y eso es bueno.

El tiempo permanece en su sitio y uno puede seguir respirando.

Respirar es vivir.