miércoles, 1 de abril de 2015

cristianismo for dummies parte tres

San Juan, el primo de Jesús, hijo del
Sacerdote Zacarías y la prima de María, Isabel, también había
hecho el voto de los nazaritas y no se cortaba el pelo ni la barba.

Amados hermanos, tal y como hemos ido viendo en las partes uno y dos de esta sapientísima saga que intenta explicar el éxito inexplicable de la fé en cristo, hoy pretendo seguir tratando de indagar en los misterios claves de la historia del cristianismo para seguir brindando luces a sus vidas. You are welcome.

Antes que nada he de decir, o recordarles, que yo siempre quise crer en cristo. Yo amaba a Jesús. No lo entendía, pero representaba para mi alguien que (por fin) me amaba de vuelta con su amor infinitamente misericordioso lento a la cólera y rico en clemencia. Lo que nunca me cuadró fue que para ser digna de ese amor yo necesitase primero y principal, ser buena, y tener fé. La fé, según me explicaron se trataba de confiar ciegamente en dios y en su amor y en que su plan de vida para uno era el mejor posible. Asi que después de mucho meditar, mi infantil mente se dió cunta de que si quería ser feliz y ser amada, lo primero que necesitaba era esa fe, la cual yo seguramente no tenía, puesto que mis papás ni eran ni dulces ni buenos como se veía en los dibujos del catecismo, ni nosotros eramos una feliz y cristiana familia, como mandaba la santa madre iglesia.

Seguramente aquella infelicidad debía de ser culpa mía. Porque yo no tenía fe. Asi que me dediqué durante muchisísimos años a rezar y rezar y rezar a jesusito para que me diese un poco de fe. Claro. Porque para colmo la fé no era voluntaria si no que se repartía a cada quien de acurdo con su esfuerzo.  Al cabo de muchísimos años de infelicidad y sufrimiento y de ver que el plan de vida de diosito para mi era una mierda a pesar de todos mis esfuerzos, decidí pelearme con dios, con jesús y con los santos. Con la virgen si que no me peleé porque la pobre, estaba y está todavía tan oprimida como yo. Hay que apoyar al género.

En fin que toda esta búsqueda me impulsó a querer entender el por qué de la fe de tanta gente, y esta vez decidí buscar las causas dentro de un contexto histórico y no desde un contexto fantástico o milagroso. Desde un contexto humano y científico y no desde un contexto divino e inexplicable. Y la verdad es que a partir de entonces, he encontrado muchísimas más respuestas. Pero basta de justificaciones. Aqui va la tercera parte.

Recordemos entonces qué cosas han salido claras hasta ahora de la identidad de Jesús:

Que era descendiente de la tribu de David por parte de padre.
Que era descendiente de la tribu de los Levitas por parte de madre y que los levitas para el momento de su nacimiento habían sido la tribu reinante en Judea.
Que para cuando Jesús nació, Herodes el grande ya se había casado con una tal Mariamne (o Mariam), de la tribu de los Levitas (dinastía Hasmonea), que había reconstruido el templo de Jerusalén y que tenía fama de ser muy malo.

En este punto me gustaría hacer (OTRO) paréntesis informativo para hablarles un poco de Herodes el Grande y de Mariamne. Herodes, para empezar, no era judío. Era árabe y converso. Un rey puesto, como quien dice, por los Romanos. Este rey decide casarse con una judía de verdad y descendiente de la última tribu reinante, como para darle algo de validez a su reinado desde el punto de vista de los judíos. Y entonces asesina a su esposa previa y al hijo que tenía con ella. Lindo no? Todo un caballero. Pero allí no acaba la cosa. A la pobre Mariam tambien le mataron a todo el mundo. Se supone que Mariam intenta hacer que Herodes nombre a su hermano Aristóbulo como Sumo Sacerdote del templo, pero éste muere misteriosamente ahogado un año antes de ser nombrado. Mariam entonces, decide escribirle a Cleopatra para que la ayude y ésta convence a Marco Antonio para que ponga en los palitos al rey tirano. Herodes ha de comparecer ante Marco Antonio y mientras tanto deja a su esposa a cargo de nada mas y nada menos que José, su tío, con el encargo de que si se diese el caso de que marco Antonio lo matase, él también mataría a Mariam. Pero José se encariña con Mariam y le avisa que Herodes pretende matarla, entonces su madre, Alexandra le ruega a José que se la lleve y la salve. Cuando Herodes vuelve se resiste a creer en las acusaciones de Salomé (hermana de Herodes) del adulterio de Mariam. Pero al final del cuento y después de mucho tira y encoge Herodes sí termina asesinando a los dos hijos varones de Mariam así como a ella misma. Otras referencias de la época (el Talmud) hablan de que Mariamne se suicida al ver que no ha quedado nada de la dinastía Hasmonea para heredar el reino de Judea.

Yo no sé a ustedes, pero a mi este cuento de Mariam con un tal José y Herodes, se me parece mucho a otra historia que anda por ahi descrita en unos evangelios.

Puede que esta Mariam no sea la misma María de los evangelios, puesto que el nombre de Mariam Miriam y María son un mismo nombre escrito de diferentes maneras, pero puede también que esta historia en particular nos de luces para ciertas otras referencias que aparecen por ahi.

A mi en particular se me ocurre que este misterioso José que es tío de Herodes, haya tenido realmente relaciones con la reina y ésta haya dado a luz a un niño varón con el cual José haya huido a Egipto, bajo la protección de Cleopatra y que la Virgen María, una niña de buena familia haya sido casada intempestivamente con este José y que haya a dado a luz "virginalmente" puesto que el hijo que se le atribuye no haya sido en realidad hijo suyo sino de la reina Mariam, y los Sabios de Oriente (Judíos babilonios seguramente), sacerdotes y demás miembros de la comunidad judía descontenta de las atrocidades de Herodes, hayan contribuido a la conchupancia y hayan realmente ungido al niño que nació a escondidas en Belén de Judea.

Tambien puede ser que María no sea virgen en realidad si no que simplemente haya pertenecido a la disnastía Hasmonea y José no haya sido mas que un carpintero descendiente de la Tribu de David y que la conchupancia entre levitas y demás sacerdotes haya sido para asegurar algún descendiente judío ante las crecientes atrocidades de Herodes el grande. Lo cierto es que en el próximo capítulo les hablaré de las circunstancias que rodearon la vida y muerte de Jesús el nazareno, el Rey de los judíos.

Hasta entonces, feliz miércoles santo.



10 comentarios:

  1. Lo siento mucho pero a mí la biblia me parece una telenovela.
    Y no muy buena.

    Besos.

    ResponderEliminar
  2. Va a ser todo eso de la conchupancia. Todas las conchupancias juntas. Desde luego, históricamente no se entiende de otro modo. Y como cuestión de fe tiene mucho fuste.

    ResponderEliminar
  3. Pero mi Chase, esto esta mejor que Game of Thrones!!!
    - mc

    ResponderEliminar
  4. En realidad no hay pruebas de nada de todo esto, ergo...

    Me voy a seguir viendo Lost

    J.

    ResponderEliminar
  5. Quienes escriben la historia son virtuosos de la imaginación.
    Todas las versiones son entretenidas y absurdas.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. nonononono, la mía va teniendo sentido! :P

      Eliminar

coméntame pues!