Inicios blancos
Vestidos de negro
Ojos como mares
Mínimos
El mismo pedacito
Harto
De sonidos
Del aire frío
del goteo
De vibrar
Y de morir
Soy una cascada
Que te inventas
Unas cenizas
Convertidas en un río
Hecho de asombro
Alguna tarde
Muchas, talvez
A escondidas y sin jugar
El aire travieso y malvado
Ha querido romperme los huesos
Sacarme los ojos
Arañarme el latido
Terrorista de mi absurda
E impresionante
Ingenuidad
Para qué
Brillar -ser un lucero-
Iluminarlo todo
Dejar el alma en la sonrisa
Si el espacio sigue siendo
Un vacío
Muerto
No quedan ya
piedras
sobre las piedras
Pobres almas
Muertas
Matadas
Antes de ver la luz
Pobres manos
Vaciadas
Pobres madres
Arrancadas
Pobres piedras
Ciegas de sangre
Pobres dioses
Culpables
Me estoy deshaciendo
Desconstruyendo
En millones de pedacitos
De chocolate
Cada uno
Cuesta un dolar
si es que todo lo ves
sabes
que estoy guardando pastillas
desafinadas
coleccionando
consuelos blancos
letales